27 mayo, 2019 Isabel_MG

Aire: Cambiar porque todo va bien

Trabajar con organizaciones, equipos, personas me encanta; es más a veces siento que disfruto tanto que casi no reconozco la palabra “trabajo”, en su concepción más tradicional, cuando lo hago.

Pero he de reconocer que cuando me llaman y me proponen iniciar un proyecto de CAMBIO para una organización que está alcanzando sus objetivos, cuyo equipo está implicado y la clientela está satisfecha con los servicios prestados…, es cuando me sale de dentro un ¡GUAU!!!, me brillan los ojos y el corazón me palpita fuerte sabiendo que “voy a formar parte de algo MUY bueno”.

Lo más frecuentes son los proyectos de Cambio que yo denomino “a la desesperada” y ¡menos mal!, porque, aunque sea en el último minuto, si se reacciona a tiempo y se está dispuesto a “hacer diferente para obtener resultados diferentes”, aún se puede dar un GIRO y retomar el rumbo de organizaciones, equipos y logros.

Hay semáforos grandes que nos advierten que estamos llevando a los límites peligrosos, como son:

  • Baja productividad
  • Pérdida de clientes
  • Alta rotación del personal
  • Pérdidas de oportunidades…

Pero también existen otras lucecitas más tenues, que no brillan tanto, que tienes que fijarte detenidamente para verlas, y que son las que van avisando de sombras peligrosas, como son:

  • Ambiente de extrema calma
  • Mantenimiento constante de objetivos
  • Negación a todo o de todos a cualquier cambio
  • Indiferencia, pasotismo, resignación…

En ambos casos, tras los semáforos y las luces, antes o después aparece la CAUSA que genera el detonante para la gran CRISIS y, tras la negación, el caos y la sensación de vértigo, en muchos casos aparece la necesidad del CAMBIO, ahora sí, como última oportunidad de mantenerse a flote, o sea «a la desesperada».

Por supuesto, cuando te sumas a estos proyectos valoras mucho “las agallas”, la capacidad de resistencia y de valentía de estos líderes, de estos equipos, de estas personas , y te sumas presta con tu “lápiz” para no dejar que se desdibuje su PARA QUÉ, e inicias un proyecto de CAMBIO facilitando que se levanten, que alcen sus miradas mientras tú prendes un Foco-Foco- Foco que vuelva a brillar para todos.

No obstante, como os decía, es en ese primer caso de proyectos de “Cambio porque todo va bien”, cuando sabes que te sumas a un equipo donde hay sonrisas, hay ilusión, hay necesidad de muchas preguntas, hay un Foco tan potente que es precisamente el que les impulsa a parar, a pensar y a decidir antes de seguir…; es en este tipo de proyectos cuando sabes que estás con profesionales #metagestores que no buscan soluciones, sino la suma de talento, experiencia e ideas, para su propio proceso de desarrollo y de crecimiento.

Es en estos proyectos cuando entiendes que tu papel no es el de “resolutora” sino el de “facilitadora”, es cuando desarrollas más tu versión coaching  o mentora y menos la de consultora, es cuando sabes que tu aportación de valor está relacionada no tanto por lo que seas capaz de dar, sino por las respuestas y soluciones que consigas que ellos sean capaces de generar.

Son esos proyectos sin planificaciones estrictas, sin requisitos rigurosos, sin “lo mío y lo vuestro”, sin vosotros y yo.

Son esos proyectos en los que confías en las personas, en sus capacidades y lo pones en valor.

Son esos proyectos en los que aprendes de todo y de todos, escuchas la sabiduría de los silencios, sientes fluir la energía y crees que el sueño se puede crear.

 ¿Cuándo se dan este tipo de proyectos? ¿cuándo alguien cambia algo que va bien? ¿Cuándo las personas no contratan para que otros les solucionen? ¿Cuándo se contrata a alguien para que te acompañe a pensar?…

Estos proyectos surgen cuando en las organizaciones, en los equipos, hay alguna persona que comparte con la #metagestión sus dos principios básicos:

1.- El CAMBIO es una Actitud, es un estado permanente para poder modelarse. Si esperas a moverte a que se produzca el cambio, éste será externo y por tanto tú tendrás que reaccionar; si te mueves antes de que el cambio se produzca, este será interno y por tanto tu diriges el movimiento.

2.- Las PERSONAS son el núcleo de la organización, son el germen del crecimiento y la unidad a la que todo se simplifica. Identificar a las personas como centro de todo el proceso, es confiar en las capacidades, talento e implicación de las personas para hacer realidad esos sueños perfectamente alineados con los objetivos de la organización.

Sea cual sea tu caso, un “a la desesperada” o un “porque todo va bien”, lo más importante que has de tener presente es que un proceso de CAMBIO será inseguro, generará vértigo y provocará emociones intensas, pero NO LO TIENES QUE ABORDAR en solitario.

Aunque lleves años al frente de tu organización, de tu equipo y seas un experimentado profesional; o si eres un recién llegado que te juegas tu credibilidad con este proceso de cambio, no serás mejor valorado por hacer una “misión solitaria”.

Reconocer que necesitas la colaboración de todas las personas que te rodean, buscar referentes que te puedan inspirar, contratar personas experimentadas, que desde la observación externa y la facilitación podamos acompañarte y hacer que ésta sea una aventura exitosa; es una actitud de los grandes líderes.

Por eso digo ¡!!GUAU!!!, porque me encanta colaborar con los grandes, porque me encanta sumarme a proyectos de éxito, porque me siento una privilegiada cuando me invitan a participar en una aventura de CAMBIO compartida. Vamos!!!

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Comment (1)

  1. Jesus

    Totalmente de acuerdo Isabel, el cambio es una actitud, siendo proactiv@s tu diriges el movimiento, y si tienes las cosas claras y los pies en el suelo,pienso que es la clave del éxito, buscar las oportunidades y estar en constante movimiento, siendo una esfera, por eso muchas organizaciones no cuidan a las personas de sus equipos, considerando que deben ser el germen y la razón de ser de toda organización, si se pretende alcanzar los objetivos establecidos. Por ello hechos y no palabras.

    Enhorabuena Isabel por este maravilloso artículo para los que pretendemos ser metagestores, para poder realizar nuestros sueños y ser felices con lo que hacemos.

    Si yo Cambio, Todo Cambia.

    Un cordial saludo

    Jesús.

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